Counselling Gestalt en la Cárcel Sevilla 1

“Y en un ratito me toca charla para los presos de la Carcel Sevilla 1. Expectante!!

Ya habrá otro día para los presos de fuera de la cárcel…”

El día de ayer fue verdaderamente enriquecedor.
A pesar de la reunión prevía en la que había hablado de lo q ‘no podíamos hablar allí’ y otras suposiciones, lo cierto q me sentí confiado e intuitivo para dejar la ‘charla’ en manos de la espontaneidad y de la riqueza del presente.

Cuando llegamos a la carcel y entramos en la prisión la sensación fue de tranquilidad, sinceramente no me pareció un lugar demasiado hostil, a pesar de lo que había escuchado, quizas me paso como aquello que pasa cuando te hablan de una película, na que ver!

Entramos en el aula preparada para este tipo de encuentros y nos sentamos en círculo (geometría sagrada), el resto de mis acompañantes se centaran tb entre ellos e hicieron un muy valioso soporte.

Como así intuía la charla se fue conviertiendo en un fluido coloquio donde todos podían y tomaban la palabran. Era curioso ver como algunos de los presos no quisieron sentarse en las sillas (como los niños mas rebeldes de la clase que prefieren sentarse en la mesa), al final acabamos todos al mismo nivel, mágico.

Era notable la fuerte necesidad por parte de alguno de ellos de expresarse y ser escuchado así que el coloquio se convirtió poco a poco en multidireccional, cada uno tenía su espacio para hablar, entonces deje de ser un mero ponente para ser un ‘moderador/transferente y regulador de la información’.

Quise partir del concepto de ayudar a ayudarse, siendo consciente de mi desconocimiento de la viviencia de un preso en la carcel y empatizando con lo que pueden ser las limitaciones reales, que por supuesto eran obvias. Todos saben que es lo que hay ahí y a la vez lo que les falta, por lo tanto no quise hacer demsiado hincapie en lo que no les gustaba de esa vida, sino en apreciar lo que tienen y empoderarlo, sin perder la conciencia de que tratar de dar alas a un pajaro enjaulado puede hacer la jaula aún mas pequeña.

Por ello no quise tampoco acompañarlos a un trabajo emocional profundo, sino mas bien a un darse cuenta de la capacidad que tienen allí de hacer sus vidas un poco mas fáciles y como esto afecta directamente a sus relaciones, incrementando la conciencia de aquellos que necesitan de la comunidad y el aprecio por el apoyo que pueden encontrar en ella.

 

He dejado pasar algunas cosas por altos, detalles deslumbrantes de muchos de aquellos presos que llevaban bastantes años, de alguna manera, acercandose a ellos mismos. La veracidad y honestidad que había en sus palabras, llegaban al corazón.

Fue un movimiento donde hubo ecuanimidad en contexto como aquel.
Fue maravilloso poder mirar a sus ojos y ver el agradecimiento que transmitían sus palabras.

Yo con deseos de continuar, me siento agradecido y agradecido.

Os mando un abrazo y me emociono.

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